Friday

El Prado


Tomé esta foto alguna vez durante este verano y al principio me gustó por el ángulo, la forma que se le daba a los árboles y el espacio del cielo. Luego, durante el invierno cuando estuve leyéndo "Twilight" por enésima vez (soy una Twi-adicta y no me avergüenza decirlo.... y lo otro...no me acostumbro a llamarle "Crepúsculo", sino que "Twilight") me imaginé que el prado de Edward luciría algo así, como en la foto.
Para los que no tienen idea de lo que estoy hablando, mejor hagan clic aquí
Y una vez que entiendan, regresen acá, para que entiendan a que me refiero con la "pradera de Edward".
Alcancé el borde de aquel remanso de luz y atravesé la última franja de helecho para entrar en el lugar más maravilloso que había visto en mi vida. La pradera era un pequeño círculo perfecto lleno de flores silvestres: violetas, amarillas y de tenue blanco. Podía oír el burbujeo musical de un arroyo que fluía en algún lugar cercano. El sol estaba directamente en lo alto, colmando el redondel de una blanquecina calma luminosa. Pasmada, caminé sobre la mullida hierba en medio de las flores, balanceándose al cálido aire dorado. Me di media vuelta para compartir con él todo aquello, pero no estaba detrás de mí, como creía. Repentinamente alarmada, giré a mí alrededor en su busca. Finalmente, lo localicé, inmóvil debajo de la densa sombra del dosel de ramas, en el mismo borde del claro, mientras me contemplaba con ojos cautelosos. Sólo entonces recordé lo que la belleza del prado me había hecho olvidar: el enigma de Edward y el sol, lo que me había prometido mostrarme hoy.
Si quiere saber a qué se refiere la narradora con el "enigma de Edward", compre el libro y averigüelo. O por una módica suma de dinero se lo cuento yo con lujo de detalles :)
Twilight/Capítulo 12 "Juegos Malabares/ Páginas 264-265.

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